Una de las ciudades mas baratas de Europa es Lisboa, la capital de Portugal. Y no solo es barata sino agradable para pasear situada como está a orillas de un río y cerca del mar, con una buena gastronomía, gente amable y especial arquitectura. Cuando se trata de comer en Lisboa entonces las opciones son muchas y no atacan el presupuesto del turista.

Comer es Lisboa

Hay desde bares comunes que aquí se llaman tascas hasta puestos en las esquinas pasando por restaurantes medianos de cocina regional y restaurantes de lujo. Los locales suelen desayunar en las pastelerías, las tiendas de panes y tartas dulces, y algunos de estos sitios también venden almuerzos livianos con menúes que incluyen el barato “prato del día” con bebida incluida y tal vez postre. Este plato del día también lo encuentras en los puestos y pequeños restaurantes y en general tienes un par de platos para elegir y puedes armar un menú con sopa, plato principal, postre o café.

¿El precio? Pues ronda los tres euros para porciones pequeñas y no baja de seis o siete si quieres el menú completo. Otra forma de abaratar es comer en la barra del restaurante pues si te sientas a la mesa los platos tienen un recargo de 0.50 céntimos de euro. Lo mismo si decides comer o beber en las mesas que están fuera del restaurante o el bar, sobre la calle. Esto es muy popular, especialmente en las zonas turísticas, pero ten en cuenta que los precios son aquí todavía más caros.

La forma más barata de comer en Lisboa es, por último, comprar alimentos en el supermercado y comer en las plazas y parques de la ciudad.