espera-tren1

La tentación aniquila hasta a los espíritus más fuertes, sobre todo cuando estamos esperando que nuestro tren llegue a la estación. Porque no importa cuanto empeño hemos dedicado a diseñar un viaje económico pensando en lo mucho que nos afecta la crisis financiera. Llega el momento en que las agujas del reloj parecen detenerse y en un par de horas tiramos por la borda todo nuestro plan.

Porque eso sucede con los tiempos muertos en los viajes, de alguna manera son nuestros grandes enemigos, esos que nos traicionan aún cuando intentamos no sucumbir a su magnética presencia. Son ellos los que terminan por alterar nuestro magro presupuesto, alterando el futuro del viaje. Sí, comida, latas de gaseosa, revistas, libros y demás objetos pequeños y en teoría inocentes que suman un gasto innecesario.

Pero lo bueno es que siempre existen dos caras de una moneda y así es como antes de despilfarrar el dinero innecesariamente podemos recurrir a ciertos truquillos esenciales que nos permitirían sortear la espera sin desesperarnos y caer frente al consumo.

Para eso siempre hay que contar con algunos aliados básicos:

– un libro

– revista

– juegos de naipes

– limas y esmalte (para ellas)

– cuaderno y lápiz

–  snacks comprados previamente

–  una guía de viajes para distraerse organizando los recorridos

–  música